. 1. Yúschenko [Víktor Andreyevich] en el limbo ucraniano. Cada día más solo y más alejado de Dios ... . 2. Nada como un enemigo común para dar vida a extraños concubinatos. Lo primero es sumar. Ya habrá ocasión de repartir más adelante ... [Víktor Yanukovich y Yulia Tymoshenko. Izquierda y derecha, respectivamente] . 3. La bendición y el gas del Imperio fortalecerán las justas aspiraciones del frente opositor ... [texto en ruso: Trabajar para que el camarada Putin -Stalin, en el poster original- diga gracias] . 4. Sin comentarios ... . 5. A la hora del reparto, en 2010, Julia será Julio ... o Miss Ucrania! Yanukovich, resignado, deberá emular a Octavio y aguardar. . Y colorín, colorado, este cuento aún no ha acabado ... Pero está cantado. . Nota - 4 de junio - Admito que esta entrada puede resultar abstracta, cuando no críptica, para aquellos visitantes de mis gafas menos familiarizados con la realidad postsoviética en general y la ucraniana en particular. Un ejercicio de síntesis tal comporta ciertos riesgos. Diré en mi descargo, no obstante, que la res publica es un esperpento recurrente en la Ucrania contemporánea desde que el fraude de la revolución cítrica, apadrinada por Don Víktor y Doña Yulia -conmovedor dueto entonces-, cedió el usufructo de la nación al capricho de una oligarquía golfa e insaciable. .
Tras el advenimiento al trono del camarada Yúschenko [enero 2005] todo se reduce a una pugna fratricida entre éste y la inquebrantable Yulia Volodýmyrivna Tymoshenko [Terminatorenko], antaño estigmatizada y hoy protegida de tapadillo por El Kremlin [todo vale en el amor y en la guerra]. Mientras tanto, of course, Ucrania ha estado yendo sin tregua de guatemala a guatepeor. Pero eso carece de importancia, ¿no? .
Finalmente, Yulia, la Princesa del Gas, alcanzará el climax -perdón, la cima-, y muchos, a partir de ahí, conjeturaremos sobre su longevidad, pues en El Kremlin, como en El Vaticano, los tontos no hacen carrera. . Etiquetas: Revolución naranja, Timoshenko, Tymoshenko, Ucrania, Yanukovich, Yuschenko |
Cuándo las trenzas aprietan, ahogan pero bien.
Que imágen más sugerente la 4ª, buenísima.