22 de marzo - Nuevos detalles_Новые детали secretos sólo parcialmente al descubierto . . [viene de aquí] He improvisado esta secuencia gráfica para resumir el último acto formal de una tragedia que continúa envuelta en el secretismo, aunque el caso haya sido archivado oficialmente. No pocos argumentan que semejante cierre en falso era la mejor opción, si no la única, para evitar otra guerra mundial. Y no faltaron amagos. Desde luego, en aquel agosto de 2000, las autoridades rusas se mostraron tan timoratas y confusas organizando las operaciones de rescate, como expeditivas y eficientes al secuestrar cualesquiera evidencias de responsabilidad criminal extranjera -así llegó a expresarse la Fiscalía-, por casi todos señalada entonces ... y aún hoy. .
Todas las respuestas se encontraban a 108 metros de profundidad . La sociedad rusa, desesperada y violentada por la degradación que sobrevino al colapso soviético, clamaba venganza. El eco de ciertas filtraciones inoportunas, nacidas en el estamento militar próximo a los hechos, señalaba la implicación directa de la Armada norteamericana en aquella tragedia sin precedentes, creando el marco perfecto para una situación en extremo volátil. . Lo mejor es enemigo de lo bueno -reza un viejo proverbio-. Así, derrota y victoria son conceptos menores cuando la dignidad se aupa sobre la idoneidad. Puestos en una tesitura semejante, sólo obtenemos reparación inflingiendo a nuestros enemigos un daño irreparable. Y aunque la Rusia de entonces no sobreviviría a una guerra contra EE.UU y sus aliados, sus arsenales nucleares de toda índole y el tamaño objetivo de sus fuerzas armadas continuaban siendo formidables. El holocausto, pues, estaba servido si la diplomacia no alumbraba alguna verdad conveniente. . Putin y Clinton hablaron en aquellos días repetidamente. El máximo responsable de la CIA visitó Moscú. Se produjeron relevos en la cúpula militar rusa -no todos comprensibles-. Las contradiciones se sucedieron durante algún tiermpo. Y así hasta que una explicación oficial, que resumíamos en el capítulo anterior, se impuso como la única aceptable. Rusia y los rusos completarían su dolorosa transición hacia un mañana venturoso preservando la paz y olvidando la pérdida del Kursk. Si no, sus esperanzas desaparecerían tras franquear la última frontera, convertidas en víctimas de la razón moral. . Dicen las malas lenguas que el compromiso alcanzado extraoficialmente entre el Kremlin y la Casa Blanca en Agosto de 2000 salvó las apariencias y costó a los estadounidenses 10.000 millones de dólares -a descontar de la entonces abultada deuda rusa-. Suficientes para reemplazar el Kursk diez veces. Después de todo, la venganza es un plato que se sirve frío. . Vyacheslav Alekseyevich Popov, Comandante en Jefe de la Flota del Norte . Recuerdo ahora las palabras del Almirante Popov ante la televisión, poco antes de su cese: la vida debe continuar. Criad a vuestros niños; criad a vuestros hijos. Y perdonadme por haber sido incapaz de salvar a vuestros hombres [textual]. . Sentí una pena infinita contemplando el rostro de aquel hombre sobrepasado por los acontecimientos; enfermo de dolor. Sólo él pidió perdón a los rusos por la infame gestión de un desastre que destapó impúdicamente el caos de la transición postcomunista; un desatre que él no provocó ni contribuyó a provocar. . . Nota.- Este es un post de transición dentro de la serie Top Secret Waters. Continuaremos, pues, donde lo habíamos dejado en el capítulo anterior. . Etiquetas: armas rusas, guerra fría, guerra templada, kursk |
Estamos deseando escuchar la versión del torpedo, que es la más interesante!!