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Top secret waters [2] - Secretos y mentiras
11 mar. 2008
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Kandalaksha_Кандалакша, otro rincón misterioso al Oeste de Severodvinsk
Observa qué curioso canal haciendo click sobre la imagen

[viene de aquí] Lo programado para hoy era un nuevo capítulo -el penúltimo- de la serie Lecciones de Eclecticismo, dedicada a la sucesión en el Kremlin. Sin embargo, he preferido introducir una pausa terapéutica entre tanto análisis espesito como el que ha venido ocupándonos últimamente a cuenta de la secesión kosovar y las maquinaciones de La Princesa del Gas. Además, los españoles necesitamos espacio mental y serenidad para asimilar el aluvión de informaciones y discusiones en torno a las recentísimas elecciones legislativas que hemos sufrido ... Perdón, quise decir vivido :)

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Yury Dolgoruky_Юрий Долгорукий: la última joya de la flota submarina rusa
Sus fotografías responden a una intoxicación deliberada a través de Internet

Esta otra serie, con sus aguas gélidas y sus misterios infinitos, incluso glamurosos, puede resultar un buen relajante. Además, me propongo desvelar lo que, a mi juicio, es una burda manipulación, posiblemente auspiciada desde instancias oficiales, que afecta al más reciente de los submarinos estratégicos rusos. Los foros de Internet -reductos seculares de fantasía desbordada y pueril, salvo honrosas excepciones- han hecho el trabajo sucio sin percatarse siquiera, divulgando fotografías artificialmente distorsionadas del buque en cuestión, como la que verás si haces click sobre la imagen superior [que es buena, como esta otra, pero no circula].

Observa detenidamente la secuencia fotográfica encadenada en el siguiente vídeo dedicado a la botadura del Yuri Dolgoruky, en abril 2007, y a las jornadas previas a dicho acto. Para empezar, el croquis que encabeza el reportaje es falso¹, y todas las fotografías firmadas por pilot.strizhi.info, cuya web entusiasma a ciertas tipologías internautas muy devotas, son malas también -la maqueta, por ejemplo- o están amañadas. En cuanto a las demás, antes que informar, acreditan una paranoia feroz a nivel institucional. Tú dirás.

Insisto, no obstante, en que las intoxicaciones tienen bendición oficial, y no hay manera de localizar en la red una sóla imagen veraz. Los administradores de pilot.strizhi, pretendiendo parecer exclusivistas, ofrecen desde su blog burdas aberraciones gráficas, que ofenden al ojo más desentrenado. Por ejemplo, ésta -que deberías ver así-, o esta otra -así-, y para redondear la sinrazón, recocija tu espíritu con esta entrañable estampa tecnológicopastoril, milagrosamente no firmada por El Greco [contémplala así para regresar a la realidad].

Puestos a escamotear temas sensibles, los rusos son el paradigma de la especialización. Existen precedentes relacionados con Internet, por supuesto; datos publicados tal o cual día y perdidos misteriosamente a las pocas horas. Tal es el muy reciente caso del sumergible híbrido Sarov, al que nos referíamos en el capítulo anterior. Pero esta última manipulación cibernética sin precedentes muestra una faceta adicional que me ha dejado perplejo: la siempre bien documentada Agencia de Noticias Ria Novosti, cuyo estatus oficialista es transparente, publicaba la pasada semana una infografía como tributo a la cuarta generación de submarinos estratégicos nacida con el Yuri Dolgoruki [aquí]. Sorprendentemente, tampoco esta imagen es buena, sino que corresponde a un diseño primitivo² descartado hace años por razones presupuestarias y otros imponderables debidos a los nuevos misiles balísticos intercontinentales homologados por las autoridades³. Llamativo, ¿verdad?

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El por qué de tanto surrealismo se me escapa –los rusos son así-, y hay cosas mucho más interesantes en estas top secret waters. La península de Kola alberga numerosas construcciones singulares y obviamente secretas, desde el Mar de Barents hasta el Golfo de Kandalaksha. Su complejísima e intrincada orografía es perfecta para el camuflaje y la dispersión selectiva de los recursos. El mar penetra en la región por doquier mediante lenguas kilométricas, profundas, sinuosas y perfectamente navegables en superficie y en inmersión. Riberas e islotes ofrecen espacios generosos y resguardados, sabiamente adaptados por los estrategas rusos para emplazar bases navales, fondeaderos, estaciones de radar, depósitos de combustible, aeródromos, astilleros, laboratorios y un largo etcétera inexplicable, aunque especulable, donde tal vez encajaría la imagen de cabecera.

¿Qué nos sugiere ese canal? Imposible saberlo partiendo de una simple imagen de satélite y dos ampliaciones razonables. Diría que es la entrada a un laboratorio de ensayos submarinos y, claro está, la salida al mar de los ingenios allí estudiados. Pero bien podríamos estar frente a algo completamente distinto. Lo más interesante no permanece a la vista mucho tiempo en este enclave ruso cuasipolar y enigmático [sea como fuere, acertarás eliminando el alcantarillado como opción].

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La célebre ficción literaria y cinematográfica del Octubre Rojo designa a Poliarny -más al Norte- como base del submarino soviético; un soberbio Akula-Typhoon, tuneado por el novelista. En efecto, Tom Clancy agiganta sus ya mastodónticas dimensiones originales sin encomendarse a Dios ni a las leyes de la Ingeniería naval, reforzando, además, los dos reactores atómicos de serie con una sistema impulsor magnetohidrodinámico-tela!-, que hace de la hipertrófica nave un fantasma letal, virtualmente indetectable. Y aunque la película entretiene, sin más, esas medidas caprichosas desacreditan la cinta cuando el sumergible se adentra en un área de salientes rocosos huyendo de sus perseguidores y gira felinamente entre ellos, a babor y estribor, como un utilitario. En cuanto al propulsor, sin comentarios. Remata el despropósito argumental.

Desde Poliarny accedemos al Mar de Barents, antesala del Artico y escenario natural de los más enjundiosos ejercicios navales de la Armada rusa [y antes soviética]. Los fondos en esta demarcación cuentan historias terribles acerca del riesgo inherente a desplazarse bajo las aguas tuteándose con las fuerzas de la naturaleza. Porque el mayor desafío que afronta un submarino tras sumergirse no proviene de ningún enemigo armado, sino del mismísimo océano en constante actitud de inundar o aplastar su casco a la menor oportunidad.

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K-141 Kursk - haz click para ver una ampliación de su gemelo, el Tomsk

Muchos descubrieron este gélido mar en agosto de 2000, cuando un poderoso y moderno sumergible lanzamisiles ruso, bautizado Kursk [Курск], se hundió a no demasiada profundidad -108 metros- en circunstancias extrañísimas, jamás aclaradas a satisfacción de los rusos. Pocos, en cambio, llegaron a saber que durante aquellos días el mundo estuvo tan cerca de la confrontación bélica –desenlace al margen- como en los peores momentos de la crisis de los misiles soviéticos desplegados en Cuba cuarenta años antes.

Vladímir Putin, estrenándose como Presidente, y su entonces homólogo norteamericano, Bill Clinton, pactaron una explicación formal e inverosímil para zanjar el asunto y aliviar así la creciente tensión interna, que presagiaba turbulencias sociales y políticas desestabilizadoras: un torpedo defectuoso –dijeron- hizo explosión agujereando el doble casco del Kursk por estribor y desatando un incendio que daría origen a nuevas explosiones letales. Milagrosamente, ninguno de los 24 misiles de crucero resultó afectado; pero el sumergible sufrió tales daños, que se hundió irremisiblemente, matando a sus 118 tripulantes.


Quizá sea tarde para remover un episodio tan turbio y tan predestinado a suceder en una Rusia desmoralizada, quebrada y destartalada por la parálisis gestora, la corrupción desaforada y la falta de horizonte que caracterizaron el período de Boris Eltsin. Sin embargo, esa presunta explosión espontánea tiene muy mala venta. ¿Cómo afirmar tal cosa antes de haber reflotado los restos del submarino?

Dos hipótesis relevantes implican a los sumergibles estadounidenses USS Memphis y USS Toledo -de la clase
Los Angeles-, cuya presencia no autorizada en la zona ha quedado inequívocamente acreditada. La primera de ellas atribuye el desgraciado suceso a una colisión con el Toledo, que habría maniobrado negligentemente hasta interceptar la trayectoria del Kursk a escasos metros de la superficie. Nótese que el otro buque americano, actuando como señuelo después del siniestro, fue localizado y perseguido por aviones rusos hasta su entrada en aguas jurisdiccionales noruegas, y que recaló finalmente en Bergen con daños no cuantificados en el casco.

La segunda teoría sostiene que un torpedo procedente del Memphis habría impactado la proa del Kursk, perforando en primera instancia su casco externo y explotando a continuación, tras chocar contra el casco de presión. Impresionante, ¿no? Pues haz click aquí, aquí, y aquí; trasládate mentalmente al escenario de las fotografías y déjate sobrecoger. Tú, al menos, podrás contarlo:

US Los Angeles - haz click


* audio: Kandalaksha, interpretada por Oleg Mityaev

[1] El Yuri Dolgoruky no lleva 16 misiles balísticos en la superestructura que se ubica tras el puente, sino 12. Sí los llevarán, en cambio, los continuadores de esta categoría [Proyecto 955_Borey - Проект 955_Борей], dos de los cuales se encuentran en avanzado estado de construcción. Aunque parezca un disparate, ten presente que los submarinos modernos se proyectan -y rediseñan, llegado el caso- en función de los sistemas de armas. O sea, primero ve la luz el misil y, a partir de ahí, entran en juego los ingenieros navales. Si hablamos del Yuri Dolgoruki, fueron tantas las rectificaciones durante la fase de construcción, que el producto final ha quedado ligeramente corto. En consecuencia, los próximos buques de esta saga mostrarán diferencias estructurales importantes y serán más grandes [no obstante, traduce el calificativo corto con mucha cautela, pues este ejemplar -él solito, a 50 metros bajo el agua- puede arrasar varios países en una hora o menos].

[2] El proyecto original abundaba en la práctica soviética de dotar a los sumergibles nucleares con dos potentes reactores [algo inédito en EE.UU, Francia o Gran Bretaña]. Además, los más grandes -Akula, Delta y Antey- incorporaban también dos hélices propulsoras. Sin embargo, el Yuri Dolgoruky, encajando de lleno en esta descripción, monta un sólo reactor -potentísimo, eso sí- y una única hélice, muy similar a la de sus parientes estadounidenses de la clase Virginia. Por otra parte, tampoco los hidroplanos que aparecen en la infografía se ajustan al modelo real, que ubica dichos dispositivos retráctiles en la sección de proa del casco [he dibujado unos círculos rojos sobre aquellos detalles de la infografía que señalan más claramente las diferencias entre la realidad y lo que nos presentan como realidad].

[3] Los llamados Bulavá, de combustible sólido, cuyo calendario de pruebas está siendo un calvario para ingenieros, militares y políticos.

[4] La Magnetohidrodinámica es una disciplina científica relativamente reciente, que hace referencia a los principios de movimiento de un fluido afectado por un campo magnético. Todavía no ha alcanzado su madurez.

[5] Las circunstancias que habrían motivado al Comandante norteamericano para ordenar el disparo requieren una explicación detallada -y apasionante-, que afrontaremos en la próxima entrega. En cuando al doble casco, se trata de una característica exclusiva de los sumergibles soviéticos y rusos, independientemente de su tamaño y su propulsión, nuclear o convencional [tema relacionado: Submarinos rusos para Chávez].

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7 Comentarios:
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  • Publicado el miércoles, 12 marzo, 2008. Anonymous Xavi (Soviet Russia) escribió…

    Como buen neófito en submarinos rusos, espero ansioso la continuación del post.

     
  • Publicado el viernes, 14 marzo, 2008. Anonymous Txechu escribió…

    La hipótesis de la colisión me parece muy improbable, ya que el submarino americano tiene mucho más que perder.De todas formas, no sé si se sabe algo definitivo acerca de la existencia de misiles Shkval en el Kursk.
    Lo de la explosión espontánea, podría ser por simpatía, se achacó en un principio a que el Piotr Velikiy había lanzado alguna munición que había detonado muy cerca del Kursk; tal vez lo hubiera alcanzado de lleno y ése es el agujero. Pero no sé, muchos puntos oscuros. El tiempo dirá (o no).

    Saludos

     
  • Publicado el viernes, 14 marzo, 2008. Blogger LUIS AMÉZAGA escribió…

    He de reconocer que disfruto mucho con estas entradas. Suele ocurrirme con lo que desconozco más allá de los coleccionables de los quioscos ;)

     
  • Publicado el viernes, 14 marzo, 2008. Blogger César escribió…

    - Привет, Xavi. Как жизнь? Confío en que el resultado final satisfaga tus espectativas. Siento una pasión congénita y confesable por la Aeronáutica [por la aero y por la náutica].

    - La hipótesis de la colisión es perfectamente plausible, Txechu. A priori, el Menphis habría llevado la peor parte en el 90% de las circunstancias, pues su masa era muy inferior y su construcción monocasco le penaliza, sobre el papel, frente al sofisticado doble casco del Kursk. Sin embargo, ese fatídico 10% residual podría haber decantado la balanza en favor del submarino americano dependiendo del ángulo de ataque de su proa durante la colisión, que, si realmente se produjo, tuvo lugar a menos de 20 metros de la superficie, cuando el Kursk se disponía a emerger. Además, técnicos rusos rescataron fragmentos de lo que semeja ser una quilla foránea muy cerca de donde resposaban los restos del Kursk [pero existen indicios todavía más relevantes].

    Lo del torpedo del Pyotr Velikhy está completamente descartado por razones técnicas -que fueron investigadas- y porque, de entrada, ambos buques se mantenían en contacto permanente y conocían en todo momento sus respectivas coordenadas en la zona de maniobras. Esta esperpéntica y retorcida teoría del fuego amigo fue lanzada por un periodista alemán, cuya resistencia a la vodka y cuyas motivaciones profundas forman parte del mismo misterio que nos ocupa.

    En cambio, la hipótesis de un torpedo lanzado desde el Menphis, aunque compleja de resumir, está muy bien argumentada. Curiosamente, esos restos no pertenecientes al Kursk, a los que acabo de referirme, también guardan relación con la presunta agresión del buque estadounidense; aunque ahora te parezca un contrasentido.

    Me explicaré mucho mejor en la continuación.

    - Estas entradas, D. Luis, nos libran periódicamente del debate político, que termina resultando un plomazo si exageramos la secuencia. He observado que usted mismo practica de tanto en tanto la prosa terapéutica en su Diencéfalo ... Para regocijo del Gran ZP, supongo :)

     
  • Publicado el lunes, 24 marzo, 2008. Blogger César escribió…

    Fe de erratas, Txechu: la antedicha colisión no involucraba al Memphis, sino al Toledo. El protagonismo estuvo muy repartido en esta película de terror.

     
  • Publicado el domingo, 29 junio, 2008. Anonymous Max escribió…

    Excelente trabajo, a partir de hoy seguire atento!!!.

    Gracias por su tiempo y dedicación.

     
  • Publicado el domingo, 29 junio, 2008. Blogger César escribió…

    Celebro que lo apruebes, Max.
    Gracias

     
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