Enlaces ▪ Blogroll
Paisanaje
haz click

Vídeo
Ucrania: una visión española.
(otra y con otras gafas)
23 sept. 2005
.
Así comienza el artículo de Rodrigo Fernández aparecido en El País de hoy:
.
El Presidente de Ucrania, Víktor Yushenko, prefirió pactar con su acérrimo enemigo de ayer y blanco de la revolución naranja que aceptar la mano que le tendió la víspera su carismática compañera, Yulia Timoshenko ... Empezamos bien, D. Rodrigo!

De entrada, Víktor Yanukovich, su rival en las Presidenciales de diciembre y enero pasados, jamás ha sido blanco alguno ni de revoluciones naranjas ni de ninguna otra variedad cítrica. Era el candidato que mejor representaba los intereses de media Ucrania; creía en un mejor porvenir para la nación en base al reforzamiento de la cooperación con Rusia; no tenía un pasado turbio del que avergonzarse y, en el momento de los comicios, era Primer Ministro del entonces Presidente Leonid Kuchma … Como lo fue el propio Yuschenko cinco años atrás [cuando colaboraba con el antiguo régimen, diría D. Rodrigo, siguiendo esa lógica apabullante …]

También se duele el cronista de que el Jefe del Estado declinase aceptar la mano que le tendió la víspera su carismática compañera … Y es que se trataba, justamente, de librarse de ella. ¿Qué sentido tendría despedirla para contratarla de nuevo una semana después?
.
Desde que Yulia Tymoshenko debutó como Primera Ministra, lo único que ha cambiado significativamente en Ucrania es el grado de crispación general: crispación en las relaciones con Moscú, que a punto estuvo de cerrar el grifo del gas por la grotesca chulería de la dama –quien se vió forzada recular, of course-, unida a la crispación de las regiones rusófonas del país, que totalizan aproximadamente la mitad del censo y la mayor parte de la capacidad productiva.
.
Pero hay más: en su fervor antirruso sobrevenido -muy ligado al hecho de que la Justicia rusa mantiene la orden de busca y captura internacional dictada tiempo atrás contra ella, y se niega a dar carpetazo al asunto-, esta Juana de Arco sin ideales contrastados ha dedicado un gran despliegue de actuaciones durante los meses de su reinado a atemorizar a los empresarios rusos que operan en el país desde hace años, amenazándoles con la aplicación en exclusiva de una legislación que, de ponerse en práctica para todos por igual, liquidaría el tejido empresarial ucraniano en pocas horas.

La consecuencia inmediata más obvia de tanta torpeza vehemente no se ha hecho esperar: en 2004 la economía ucraniana había crecido un 12% en términos de PIB. Este año se saldará por debajo del 5%. Es lo que sucede cuando el populismo y el gesto teatral –dos constantes en la vida cotidiana de Doña Yulia- se llevan al extremo. Los que tienen alguna trampa comienzan a replegar velas, y aquellos que nada raro ocultan o que estaban considerando nuevos proyectos inversores, encuentran más sensato aguardar hasta que los locos hayan regresado al manicomio, lejos del timón de la res publica [vale la pena observar despacio el gesto cuasivirginal que la dama llega a exhibir en ocasiones]

En el último párrafo de su artículo, Rodrigo Fernández –que vive ajeno al fondo del tema o simula su despiste con maestría- escribe así: Pero el punto más importante del documento, que también lleva la firma de Yejanúrov, es la renuncia a dar nuevos pasos para reprivatizar empresas. La revisión de las privatizaciones, realizadas durante el anterior Gobierno, era uno de los puntos programáticos de la revolución naranja, y Timoshenko, su principal impulsora.

Las privatizaciones en la ex URSS son un tema muy complejo y tradicionalmente arropado por un espeso manto de corruptelas. Algo inevitable en un mundo que, tras setenta largos años de Comunismo, debe afrontar durísimas transiciones, caracterizadas por el muy elevado nivel educativo y cultural de las nuevas sociedades postsoviéticas, sistemáticamente recompensadas, al menos durante los diez primeros años, con un deterioro imparable en sus condiciones de vida [en todas]; algo inimaginable para el españolito medio.
.
Lo único que puede hacer el Estado –que no puede hacer nada, en realidad, en esa primera etapa de adquisición de una nueva identidad-, privado de experiencia gestora e incapaz de dar respuestas tangibles, es mirar hacia otra parte y dejar que la riqueza fluya por cauces paralelos y heterodoxos. Un enorme contrasentido. Lo sé. Pero, provisionalmente, este mecanismo informal ha hecho de salvavidas e impedido revueltas a gran escala [por supuesto, no estoy exculpando a esos núcleos mafiosos o primos hermanos del concepto, que dieron vida a las grandes oligarquías locales].

El fenómeno –cuya explicación he resumido tanto, que temo haberla descafeinado- afecta a todos los países que componían el mapa de la antigua URSS, incluyendo a las tres Repúblicas Bálticas –nuestros nuevos socios en el euromagma comunitario-, que se cuentan entre los más corruptos del lote.

La praxis más elemental mueve a cualquier gobernante cabal hacia la búsqueda del mejor equilibrio posible entre depurar el mercado y arrasarlo. Eso de que mejor honra sin barco que barco sin hora, no tiene cabida en el plano de la gestión; especialmente cuando lo que se ventila afecta a las esperanzas de toda la sociedad ... Aunque dudo –yo dudo- que el asunto preocupe seriamente a la Sra. Tymoshenko.

Por cierto, la ex Jefa de Gobierno acumula una trayectoria digna de cualquier programa de la mejor telebasura española. Con semejantes avales, yo me lo pensaría muy mucho antes de ponerme el traje de la superioridad moral:
▪ Se hizo multimillonaria dirigiendo una empresa energética dedicada a la importación de gas natural ruso. El gas era robado por cientos de millones de metros cúbicos –no exagero ni medio kilo-, al tiempo que el vestuario y el mobiliario de la dama iban ascendiendo en categoría y precio …
.
▪ El Presidente Kuchma la expulsó del Gobierno a comienzos de 2001, acusándola de fraude, falsificación de documentos aduaneros y algunos otros pecados de su etapa en la Empresa privada [cierto que la de Kuchma era una actuación interesada; pero todo sugiere que no necesitó inventarse nada]. Llegó incluso a ser detenida y puesta en libertad días más tarde, si bien las autoridades siguieron investigando sus andanzas hasta que fue nombrada Primera Ministra, el pasado Enero. Entonces, los nuevos Fiscales decidieron que no había causa digna persecución y cerraron el expediente.

▪ La Justicia rusa mantiene al menos dos causas criminales abiertas contra ella [soborno a funcionarios militares y otras menudencias]. La orden de detención dictada por los Jueces ha permanecido en suspenso varios meses, hasta su cese como Primera Misnistra. Desde ahora, nuevamente, si pone un pié en territorio ruso, será inmediatamente arrestada. Y si la Interpol hace sus deberes, también lo será en cualquier otro país ... Qué poco estético para Ucrania, ¿verdad?

▪ Su marido, Olexandr Tymoshenko, tampoco puede moverse fuera del país con tranquilidad, pues sobre él pesa igualmente una orden de detención [se convirtió en destacado oligarca durante la primera etapa de las privatizaciones, que su insigne esposa parecía dispuesta a revocar. Después –en realidad, no he seguido su carrera-, parece que continuaba ganando algunos dinerillos sin importancia].

▪ Toda Ucrania sabe de sus movimientos para comprar políticos; costumbre que un periodista bastante más documentado que D. Rodrigo –Peter Lavelle- comparaba en un artículo de anteayer con el modus operandi de Mikhaíl Khodorkovsky en sus mejores tiempos [Ukraine’s instability or Yuschenko vs. Tymoshenko – Ria Novosti – 21 de Septiembre].

▪ El mismo Presidente Yuschenko declaró ante los medios, poco después de cesar al Gobierno en pleno, que la ilustre dama había intentado condonar a golpe de autoridad personal la deuda de multimillonaria -en dólares- de una Empresa energética a la que estuvo profesionalmente vinculada en el pasado [supongo se trataba de una liquidación de pasivos con cargo al presupuesto].
Y así podríamos continuar con la exposición de razones que avalan al Jefe del Estado ucraniano para desestimar todo hipotético pacto-bis con la Sra. Tymoshenko [que tampoco cae simpática en Washington, según tengo entendido]. Las especulaciones –y las hay muy buenas- me las reservo. Tengo de sobra con una fracción de cuanto está a la vista para poner en tela de juicio la nobleza de sus intenciones.

Etiquetas: , , ,

 
6 Comentarios:
IMPORTANTE

▪ Procura que tu comentario guarde relación con el tema del día.
▪ Usa tu nombre o un alias cualquiera, pero no hagas comentarios anónimos, por favor.
▪ Eliminaré sobre la marcha cualquier anotación que incluya observaciones de carácter ofensivo.
▪ Todos los comentarios en entradas con antigüedad superior a 30 días están sometidos a moderación previa.

NOTA.- El formulario de publicación de Comentarios se abrirá en una pestaña independiente. Ciérrala cuando hayas concluido la tarea y a continuación presiona F5 para visualizar tus propias notas en la pantalla principal.
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Anonymous Anónimo escribió…

    Ya lo dijo Shakespeare. ¿Por cierto la trenza que le corona la cabeza, es autentica o es un postizo?. Cruz

     
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Blogger César escribió…

    Creo que no me entero, Cruz: además de fragilidad, tu nombre es mujer, ¿en qué otra cosa andaba despistado Shakespeare?

    La trenza es auténtica. Se trata de un peinado típico de las campesinas ucranianas. Le sienta muy bien y surte efectos positivos ante las cámaras; especialmente, en campaña electoral [aunque esta mujer está guapa con cualquier cosa que se ponga].

     
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Blogger Jeremias escribió…

    Estoy de acuerdo contigo en lo de las privatizaciones, sin ninguna duda.

    Y puede que Tymoshenko no sea un ejemplo de virtud y limpieza. ¿Quién lo es en países de la órbita soviética -en todos, la verdad- hoy en día?

    Pero, ¿no es Ucrania una república de corte presidencialista? ¿Por qué Yuschenko no actúa más de forma más contundente en la elaboración de las políticas ucranianas? ¿No es suya la mayoría parlamentaria? Lo que quiero decir es que puede que tu animadversión por Tymoshenko te lleve a sobrevalorar a Yushenko. Piénsalo.

    Yo no me decanto por ninguno de los dos. Ambos tienen sus cosas buenas y sus cosas malas.

     
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Blogger César escribió…

    No, Jeremías, yo no soy en absoluto fan de Yuschenko. Mi candidato era Yanukovich. Yuschenko tiene un posicionamiento que si se consolidase, resultaría -en mi opinión- tremendamente negativo para Ucrania, que se quedaría con el culo al aire, en tierra de nadie; fuera del Espacio Económico Común [EEC] y marginada por la UE.

    Sin embargo, respeto el talante más humano de su ambición y su mayor transparencia.

    Por supuesto, el baremo de manos limpias que impera en esa parte del planeta es diferente al nuestro. La definición occidental del término corrupción no sirve tal cual, sin ciertos reajustes. Difícil la comprensión de este fenómeno para quienes no han tenido oportunidad de observar estas sociedades desde dentro y con serenidad. Para resumir, con los baremos locales, el Presidente de Ucrania está limpio.

    En cambio, la película de Yulia Tymoshenko responde a un guión diferente, con el agravante de que su ambición parece no tener límites. Eso le perderá.

    Estás en lo cierto al referirte corte presidencialista de la República. No obstante, Yuschenko no puede ahora ir demasiado lejos en el uso de sus amplias facultades si no quiere ser tachado de autoritario y añadir obstáculos a sus planes europeistas -ya bastante maltrechos y utópicos-, pues ya está en marcha un proyecto, que él mismo impulsó cuando era líder opositor, para reducir sensiblemente los poderes ejecutivos del Presidente.

    A título personal, si los acuerdos con Yanukovich evolucionan sin grandes zancadillas, el antedicho proyecto se hará realidad en breve y al próximo Primer Misnistro lo elegirá el Parlamento a partir del mes de abril.

    Por contra, si algo se torciese seriamente antes de las elecciones de marzo, en ese caso puede que Yuschenko recule y el plan de aligeramiento de poderes pase a sestear en el cajón de los ideas bonitas e impracticables.

    Honestamente, no me atrevo con un pronóstico a estas alturas. Faltan demasiados datos y sobran bulos y especulaciones. Insisto en que nada realmente enjundioso ha trascendido [aún] acerca de lo acordado por Yanukovich y Yuschenko.

     
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Anonymous Nurgle escribió…

    Yo como ya va siendo costumbre me indigno de los peridistas(?)españoles, veamos el presidente de Rusia es un antidemocratico y autoritario porque se atrevio a exigir que Yukos pagase sus deudas y sus directivos terminasen en la carcel por delitos que ellos mismos reconocieron durante el jucio que habian cometido (pero se les puede perdonar bajo el punto de vista de estos personajes, porque todo el mundo hacia lo mismo en esa epoca), se ha tachado a ese proceso de politico, y de buscar una renacionalizacion de la economia rusa, uno de los periodistas(?)que mas ha criticado el proceso a sido el corresponsal del Pais, que por otro lado ahora parece muy molesto porque en Ukrania se detenga el proceso de renacionalizacion. ¿Que pasa, lo que bueno para Ukrania es malo para Rusia? ¿si lo hace la dama de naranja es bueno y si lo hace Putin es malo? no sera que en vez de informar, nos esta transmitiendo su carga ideologica por muy contradictoria que sea.

     
  • Publicado el sábado, 24 septiembre, 2005. Blogger César escribió…

    Como de costumbre, Nurgle, en tus preguntas das las pistas clave de la respuesta.

    Todos estamos de acuerdo en que una mínima limpieza era precisa; más drástica y más a fondo en la Federación Rusa, porque los desmanes de Boris Eltsin habían sido muchos y mucho mayores que los de sus vecinos.

    No obstante, siempre existe un punto en ese recorrido dignificador para que el Poder haga una parada estratégico-reflexiva -jeje- y considerare si, a partir de ahí, los efectos de la terapia no provocarían desastres aún mayores que los recientemente rectificados.

    En este sentido, Víktor Yuschenko, más sereno y mejor dotado para ver a largo plazo que su notable ex Jefa de Gabinete, ha tenido tiempo de seguir el curso de los acontecimientos impulsados por Putin en Rusia con el fin poner en su sitio a los grupos oligárquicos más peligrosos y dar, de paso, algo de lustre a la muy baqueteada imagen del Sistema Legal.

    La Sra. Tymoshenko parecía inmersa en una cruzada personal, construida sobre la base de grandes ambiciones y profundos odios; aunque las víctimas netas de lo que no podía terminar bien habrían sido los sufridos ciudadanos de Ucrania si Yuschenko no se decide a pararle los piés hace una semana.

    Por más que Jeremías quisiera dar a Juana de Arco versión Kíev un voto de confianza, yo sigo insistiendo en que esta intrépida y hermosa dama es un peligro para cualquiera que sea su Jefe, para la sociedad a la que dice servir y, en último término, para si misma.

    Tal vez en los próximos meses le den un buen susto -desde luego, se ha creado un lote temible de enemigos- y termine atragantándose con su propio zumo de naranja [que un servidor, por si las moscas, no probaría] ...

     
DÉJANOS TU COMENTARIO
◄◄ Regresar
 




Lo más leído
Entradas anteriores
Archivo ▪ Búsquedas internas















    Í n d i c e
Autor

acerca de mi



Facebook Twitter RSS

2004-2015 ▪ Desde mis gafas

Site Meter